Tu Historia de Amor


El Viernes 12 de Febrero se me ocurrió la gran idea de contar una gran historia de amor aquí en el blog para este día tan especial : San Valentín.

Dándole vueltas, no me sentía bien inventándome una, pues no estaría siendo honesta con vosotras/os. Así pues, decidí publicar en los reels e historias de instagram y facebook mi propósito, para compartir con vosotras/os este espacio y poder publicar no una historia cualquiera, sino vuestra historia.


Han sido muchos lo emails que me han llegado y sinceramente ha sido muy difícil escoger una sola historia de amor. Pues todas son maravillosas.

Desde luego son el claro ejemplo de que a veces

la realidad supera a la ficción, que el amor verdadero existe y que el destino juega muy bien sus cartas.


Así que con mucho cariño os dejo con la historia de Claudia y Félix.


Todos los años me iba de viaje con mis padres en verano. Pero ese año fué diferente y nos quedamos en nuestra ciudad.
Así que me tocaba verano en casa, y día si y día también las tardes a la playa. La verdad es que tampoco era un suplicio, lo sé, pues tenía 18 años y al tener la playa a tiro de piedra me podía ir con mis amigas tranquilamente a mi aire.
Un domingo del mes de Agosto, quedamos para pasar el día en una playita fuera de nuestra ciudad. Entre meternos en el agua, jugar a las palas y tostarnos al sol, se nos pasó la mañana volando.
Decidimos ir a tomarnos una copilla al chiringuito ,y entre risas y bailoteos, de repente me pasó algo súper extraño. Me quedé paralizada.
Al otro lado de la pista un chico moreno con buena planta se quedó exactamente igual que yo. Yo le miraba y él me miraba.
Era raro, sentí como que ya no escuchaba la música, ni a mis amigas, solo lo veía a él.
Cuando mi amiga Marta de zarandeó para hacerme reaccionar, él empezó a acercarse. Me moría de la vergüenza así que me dí la vuelta. Me tocó en el hombro, me giré y nos presentamos. Se llamaba Félix. Me intentaba dar conversación, pero yo estaba como tonta, no sé como describirlo. Me invitó a una copa y sin dejar de mirarnos a los ojos empezamos a bailar. Era algo extraño, era como mágico. Pasamos una tarde-noche preciosa.
A la semana siguiente, aún estaba en una nube. Mi madre me dijo que le tenía que acompañar a hacer unos recados y al médico a por unas recetas. Así que la acompañé sin rechistar.
Cuando entramos en el centro médico, tuvimos que esperar nuestro turno y mi madre me mandó a por el talonario de recetas que se lo había dejado en el coche.
Cuando volví, mi madre estaba dentro de la consulta, así que pregunté a la chica de la recepción, me dijo donde había entrado y que pasara sin problema. Cuando entré en la consulta del médico me quedé en shock, pues estas cosas solo pasan en las películas, pensé. Allí estaba Felix. Era el nuevo médico de cabecera de mi madre, mientras cubría la baja de su doctor habitual. Yo flipando. Y él ,súper majo y súper profesional, me sonrió.
Pues bien, a raiz de ahí, como ya sabíamos como encontrarnos, empezamos a quedar. Y ya llevamos juntos 30 años y 2 hijas maravillosas.

Wow!! Que queréis que os diga... Los vellos de punta se me pusieron cuando leí esta historia. Parece sacada de una peli. Pero es que la realidad supera a la ficción.


Muchas gracias Claudia por compartir tu historia de amor.

Y muchas gracias a todos/as los que me habéis escrito con vuestras historias maravillosas.


Algún día os contaré la mía jejeje


¿Qué te ha parecido? A mí me ha encantado , la verdad.


Feliz San Valentín preciosas y preciosos.


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